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Arquitectura de la Información y la comunicación Interna
Hace algún tiempo escribí dos post acerca del papel de los arquitectos de la información como agentes de cambio.
Se trataba de la traducción de un artículo escrito por Mathew C. Clarke para Boxes & Arrows, llamado Arquitectos de la Información como agentes de cambio.
C. Clarke se refería a cómo las organización sufren cambios y cómo hay personas que pueden ayudar a sobrellevarlos.
Me hizo mucho sentido este artículo porque estas últimas semanas he trabajado intensamente sólo en AI y me di cuenta que hay ocasiones en que la innovación y el empeño que puede poner un AI en el trabajo no es suficiente sin un trabajo logístico y comunicacional de parte de la organización.
¿Por qué? ¿Debe existir una sincronía, un contexto determinado que nos índique hasta dónde podemos llegar?¿cuánto podemos cambiar e innovar en el rediseño sin afectar las relaciones de trabajo internas?.
¿Pero no es acaso todo lo contraio a lo debiéramos hacer? ¿Incentivar el cambio por el bien de las organizaciones? Porque no hay mucha gracia en rediseñar si sólo se debe pintar “más bonito” algo que ya está.
Es decir, hay ocasiones en que tenemos el poder de lograr un cambio real, cuando los recursos están y también las ganas, pero los flujos de trabajo internos dificultan esta internalización.
¿Internet está revolucionando tanto nuestro entorno que puede llegar a cambiar incluso las lógicas de interacción dentro de una organización? Yo creo que la respuesta es “sí, hace rato”, pero lamentablemente no hemos sido capaces de mostrar esta evolución, por lo tanto aún hay empresas que no se dan cuenta de esta transformación.
No sé de quién es la responsabilidad, ¿es un problema de comunicación interna? ¿de la falta de agente de cambio? Creo que las organizaciones están demasiado preocupadas por otros ámbitos sin comprender que la presencia online es transversal a sus procesos, no se establecen relaciones directas entre la estrategia “física” y la online, se ven como mundos apartes cuando debiera existir un complemento.
Obviamente el contexto es diferente, pero los objetivos son comunes, las estrategias son complementarias y transversales. Es como decía mi dentista, “no sacamos nada con poner frenos y arreglar los dientes por fuera cuando el desorden sigue detrás”.



