Información sobre este artículo
Aquí puedes saber cuántos comentarios hay, unirte a la conversación y suscribirte, entre otras cosas.
- Artículos posterior y anterior
- Arquitectos de la información como agentes de cambio I
- Momento crítico de la prensa tradicional
Papá 2.0
El jueves pasado mi papá me sorprendió con una petición, me dijo: “Oye, ¿me harías un sitio Web?”.
Al rato, y luego de su explicación, me di cuenta que no quería un sitio, sino un blog (comprendí que personas como mi papá, usuarios que se están alfabetizando digitalmente, llaman a todo lo que está en la Web por el mismo nombre: sitio, sin importar si es wiki, Flickr o blog).
Cuando le pregunté por qué quería tener un blog me dijo: “Para escribir de mi trabajo, como lo haces tú”. Me sentí tan orgullosa que de inmediato le abrí uno.
No me costó cuestionar el origen de esta petición. El trabajo de mi padre es muy competitivo, trabaja en la empresa pública más grande de Chile y creo que entiende perfectamente para dónde va la tendencia. Veo además que necesita seguir aprendiendo y deduzco que se dio cuenta que existe otra manera de hacerlo: Internet.
Entiendo que no será fácil (despegarse de una estructura para lanzarse a otra), pero por lo menos lo está intentando. Así hizo su primer post con la idea que estaba escribiendo una enciclopedia, pero sé que con el transcurso del tiempo entenderá lo que traté de explicarle en la mini-capacitación.
Él no quiere escribir sólo por gusto, sino porque sabe que no hay mucha gente que se dedica a compartir estos temas en la Web, menos personas de su edad, con su tremenda experiencia (buscamos en Google y Tecnorati y no encontramos blogs en la primera página que hablaran sobre cobre).
Después de reflexionar un rato sobre la idea de mi papá sobre tener un blog, pensé que no era tan sorprendente, después de todo fue él quien discutió con mi madre en 1990 para comprarme mi primer computador, quien nos incitó a navegar por primera vez en Internet hace 8 ó 9 años y quien ahora es el primero en la familia en entender mi trabajo



